Estética Facial

RINOPLASTÍA SIN CIRUGÍA

Publicado el 25 de Febrero de 2017
RINOPLASTÍA SIN CIRUGÍA

La Rinomodelación es una técnica de modificación estética de la nariz sin cirugía.

 

En el caso de los tratamientos de estética de la nariz, la rinomodelacion es el avance más efectivo, cómodo y exento de riesgos.

 

El 80 % de los casos de restauración o modificación estética de la nariz pueden resolverse sin cirugía, sin necesidad de operación. Para el 20 % restante de casos complejos, es necesario realizar la cirugía (Rinoplastía), y de esa forma resolver casos de laterorrinias severas (desviaciones nasales) o secuelas estéticas (asimetrías) y funcionales graves de cirugías anteriores (dificultad respiratoria nasal).

 

La rinomodelación consiste en modificar la forma y la estructura de la nariz, disimulando las imperfecciones y realzando la belleza, a través de un método no quirúrgico, aplicando rellenos faciales.

 

El tratamiento debe realizarse con ácido hialurónico, ya que se trata de una sustancia 100% compatible con el organismo que no produce ningún tipo de reacción a cuerpo extraño, como sí lo hacen los rellenos permanentes. 

Los rellenos de ácido hialurónico tienen una duración aproximada de entre 12 y 18 meses, según la zona de aplicación.

 

Es un procedimiento que dura unos 10 minutos, aproximadamente. Los pacientes pueden retomar sus actividades normales apenas salen del consultorio.

 

Dependiendo de la calidad del producto, los resultados pueden superar los 18 meses aunque se sugiere una reinyección al año y medio.

La rinomodelación con rellenos de ácido hialurónico puede utilizarse en narices primarias -es decir, que nunca fueron operadas- como en aquellas que sí fueron sometidas a una cirugía, o más de una. Es particularmente destacable el efecto positivo que genera en las personas que se han sometido a cirugías pero que no obtuvieron los resultados buscados o aún tienen imperfecciones: en minutos, con un procedimiento no invasivo, sin que tengan que volver a pasar por el quirófano.

 

Sin embargo, ciertos casos, como cuando se trata de una nariz desviada, es imposible solucionarlo sin cirugía. En esas ocasiones, se trabaja en conjunto los cirujanos plásticos con los otorrinolaringólogos para realizar una rinoseptoplastia, es decir, una septoplastia -cirugía que se practica sobre el tabique nasal- y una rinoplastia -mejora estética-, para poder enderezar el tabique.

Para el resto de los casos, siempre se prioriza trabajar con rellenos de ácido hialurónico, sin someter al paciente a una cirugía.

 

 

 

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